El inicio de 2026 trae hitos fundamentales en la oncología global. Tras el Congreso de la Sociedad Americana de Oncología Clínica sobre Tumores Gastrointestinales (ASCO GI), consolidamos tres avances que redefinirán las estrategias terapéuticas.

1. Un nuevo estándar de cuidado: bloqueo específico + quimioterapia
La determinación de la mutación BRAF V600E es hoy un paso obligatorio tras el diagnóstico de cáncer colorrectal avanzado. Históricamente, este subtipo de tumor ha presentado un comportamiento más agresivo y una respuesta limitada a los tratamientos convencionales.
Sin embargo, los datos actuales del ensayo BREAKWATER respaldan el uso de un régimen combinado que suma Encorafenib y Cetuximab al esquema habitual de quimioterapia FOLFIRI.
Esta combinación estratégica ha demostrado ser un potencial nuevo estándar de cuidado, logrando atacar el tumor desde dos frentes: bloqueando la vía de señalización mutada y potenciando el efecto citotóxico de la quimioterapia.
2. Inmunoterapia y estabilidad genómica
Además del avance en tumores con mutación BRAF, la investigación clínica también ha mostrado resultados positivos en pacientes con deficiencia en la reparación de desajustes o inestabilidad de microsatélites alta (dMMR/MSI-H).
Además del avance en tumores con mutación BRAF, la investigación clínica también ha mostrado resultados positivos en pacientes con inestabilidad microsatelital o la Deficiencia de MMR (Reparación de Desajustes), un fallo en el sistema celular que corrige errores en el ADN, causado por mutaciones en genes clave (MMR).
En estos casos, la adición de un triplete que combina quimioterapia (FOLFOX), Bevacizumab y el inmunoterápico Atezolizumab ha mejorado significativamente la supervivencia libre de progresión (PFS).
Este enfoque de atención integral especializada permite que la selección del tratamiento no sea al azar, sino basada estrictamente en la biología molecular del tumor de cada paciente.
3. Revolución en Adenocarcinoma Gastroesofágico: El poder de Zanidatamab
Aproximadamente un 20% de los pacientes con adenocarcinoma gastroesofágico presentan el biomarcador HER2 positivo, una condición relacionada con altas tasas de morbilidad y mortalidad. Mientras que el tratamiento estándar habitual ha sido trastuzumab con quimioterapia, el estudio fase 3 HERIZON-GEA-01 presentado en ASCO GI 2026 ha introducido un cambio histórico.
La combinación de Zanidatamab (un anticuerpo biespecífico anti-HER2) con quimioterapia y el inmunoterápico Tislelizumab ha demostrado un período libre de progresión mayor que el tratamiento estándar actual.
Los resultados son contundentes: pacientes con adenocarcinoma gastroesofágico avanzado HER2 positivo alcanzan más de dos años de sobrevida con este esquema. Este avance representa un cambio inminente en nuestra práctica habitual para ofrecer mayores oportunidades a nuestros pacientes.


